El autotransporte federal atraviesa uno de sus semestres más complicados en años recientes. Entre enero y junio de 2026, el registro de unidades ante la autoridad correspondiente sumó apenas 17,741 vehículos, la cifra más baja para un primer semestre desde 2020. La caída, de 30.8% frente al mismo periodo de 2025, no es un dato aislado: refleja una contracción generalizada en los segmentos que tradicionalmente mueven la mayor parte de la carga y el pasaje en el país.
Emplacamiento federal: ¿Dónde pega más fuerte la caída?
El desplome no se distribuye de manera uniforme entre los distintos tipos de vehículo. Dos categorías concentran casi ocho de cada 10 registros del semestre y, al mismo tiempo, encabezan las mayores pérdidas.
Los semirremolques, que por sí solos representan 48.2% de todo el emplacamiento del periodo, retrocedieron 23.2% respecto al año anterior, con 8,544 unidades registradas. Es la categoría con mayor peso dentro del total, así que su caída explica una parte considerable del resultado general.
El golpe más severo, sin embargo, lo resienten los tractocamiones. Con una participación de 30.1% del emplacamiento, este segmento se desplomó 45.5% en su comparación anual, hasta llegar a solo 5,337 unidades. Se trata de la contracción más pronunciada entre los rubros de mayor tamaño, un síntoma que apunta a una desaceleración en la renovación de flotillas de carga pesada.
El resto de las categorías tampoco escapó de los números rojos. Los camiones cayeron 22.6%, hasta 1,631 unidades, y los autobuses bajaron 30.6%, con apenas 962 vehículos. En los segmentos pequeños la caída fue aún más drástica: las grúas se desplomaron 52.9% (la mayor contracción porcentual del listado) hasta 16 unidades, y los remolques retrocedieron 18.2%, con 18 registros.
Por tipo de servicio, la fotografía se repite. Los permisos de carga general, el rubro más grande, cayeron 31.1% hasta 10,510 unidades; los de carga especializada retrocedieron 35.9%, con 2,905 registros, y el arrendamiento se contrajo 37.7%, hasta 1,666 unidades. Otros servicios menores, como el transfer y los auxiliares, también reportaron descensos de doble dígito.
Placas de autotransporte federal: los segmentos que resisten la tormenta
En medio de un semestre adverso, no todos los indicadores apuntan hacia abajo. Las placas para vehículos ligeros —automóviles, vans y camionetas destinadas a servicios turísticos, de chofer-guía y traslados en puertos y aeropuertos— fueron la excepción dentro del panorama general. Este segmento sumó 1,233 unidades, equivalentes a 7% del emplacamiento federal total, y creció 5.1% frente al año anterior.
Dentro de esta categoría destaca el repunte de las llamadas “vagonetas camionetas”, cuyo registro se disparó 77.5% anual, mientras los automóviles avanzaron 5.5% y las unidades de pasaje tipo vagoneta o van crecieron 0.9 por ciento.
Ese repunte ayuda a explicar por qué los permisos de turismo y de pasaje figuran entre los que mejor resistieron la caída, con retrocesos de 17.1% y 11.8%, muy por debajo del promedio nacional. El emplacamiento para turismo cerró con 1,316 unidades (7.4% del total) y el de pasaje llegó a 831 registros, 4.7% del padrón nacional.
Un caso llamativo es el de los permisos de paquetería, el único rubro con incremento en todo el semestre: 2.6% anual, hasta 120 unidades. Su tamaño es reducido frente al resto del sector, pero su crecimiento lo convierte en uno de los pocos puntos positivos del reporte.
Por tipo de permisionario, los hombres-camión (operadores individuales, generalmente con una sola unidad) mostraron mayor resistencia: su caída fue de apenas 19% anual, la más moderada de todos los perfiles. En contraste, las empresas grandes, que concentran cuatro de cada 10 vehículos emplacados en el país, cayeron 32.9 por ciento.
El mapa del emplacamiento: ¿Dónde se concentran los registros?
La Ciudad de México se mantiene como la entidad con mayor número de registros del país, al concentrar 4,725 unidades, una cuarta parte de todo el emplacamiento nacional del semestre. Nuevo León, Jalisco, Guanajuato y Tamaulipas completan el top cinco de entidades con mayor actividad ante la autoridad federal, mientras que Morelos, Zacatecas, Baja California Sur, Campeche, Nayarit y Tlaxcala ni siquiera llegaron al centenar de registros en lo que va del año, evidencia de la disparidad regional que persiste en el sector.
Un dato adicional habla del recambio tecnológico del parque vehicular: 62.5% de las unidades registradas corresponde al año modelo 2026 y el restante 37.5% ya pertenece al modelo 2027, señal de que, pese a la caída en volumen, la renovación de flotillas continúa con unidades recientes.
Un semestre que marca un parteaguas
Los números del primer semestre de 2026 dibujan un sector en plena transición: una caída generalizada que golpea con fuerza a la carga pesada (tractocamiones, semirremolques y carga especializada) conviviendo con señales puntuales de dinamismo en nichos como el turismo, la paquetería y los vehículos ligeros. Que la cifra sea la más baja para un primer semestre en seis años no implica necesariamente una crisis irreversible, pero sí obliga a mirar de cerca las causas de la desaceleración. Lo que ya es evidente es que el mapa del autotransporte federal se está reacomodando, y los próximos meses dirán si esta tendencia se profundiza o el sector logra revertir el rumbo.


